El primer viaje en coche de varias horas con un bebé o un niño pequeño puede generar muchas preocupaciones. Los padres se preguntan cuánto tiempo aguantará el pequeño en la sillita, dónde planificar las paradas, cómo organizar las tomas y qué llevar en la maleta para tenerlo todo a mano.
Por suerte, la mayoría de las situaciones estresantes se pueden evitar con una buena preparación. No hace falta que planifiques cada kilómetro del viaje: basta con tener en cuenta las necesidades del niño y dejar margen para posibles cambios de planes.
Planifica la hora de salida según el ritmo diario del niño
Uno de los errores más comunes es elegir la hora de salida basándose únicamente en la longitud del trayecto o en el volumen de tráfico. Es mucho más importante adaptar el viaje al ritmo diario del niño.
Si el pequeño suele quedarse dormido sobre las 10:00 o después de comer, conviene empezar el viaje entre 20 y 30 minutos antes de la siesta prevista. Así, el niño tendrá más posibilidades de quedarse dormido al cabo de unos minutos de viaje, lo que le permitirá dormir tranquilamente durante la primera parte del trayecto.
Si tenéis previsto un viaje de entre 6 y 8 horas, no deis por hecho que podréis recorrer todo el trayecto tal y como indica el navegador. En la práctica, el viaje puede alargarse incluso entre 1 y 2 horas debido a las tomas, los cambios de pañal o las paradas imprevistas.
También conviene consultar la previsión meteorológica. Viajar en un día de mucho calor resulta mucho más agotador para un bebé, incluso si el coche dispone de aire acondicionado.
¿Con qué frecuencia hay que hacer paradas durante el viaje?
Las paradas durante el viaje son importantes tanto para la comodidad del niño como para la seguridad del conductor. Estar sentado durante muchas horas en la misma postura no es bueno para un bebé, por lo que conviene planificar paradas periódicas.
Lo mejor es hacer una parada cada dos horas aproximadamente, o con más frecuencia si el niño lo necesita. La parada no debería limitarse únicamente a repostar el coche.
Aprovecha bien ese tiempo para sacar al niño de la sillita y cambiarle de postura, cambiarle el pañal, darle de comer o beber, dar un paseo de unos minutos o jugar un rato al aire libre.
Si el viaje se realiza por autopista, consulta con antelación los áreas de servicio (MOP). Muchas de ellas cuentan con cambiadores, aseos familiares, parques infantiles y zonas de picnic, lo que hará que la parada sea mucho más cómoda.

¿Cómo planificar las comidas durante un viaje?
Lo más cómodo es adaptar las paradas a las horas en las que el niño suele comer. Así no tendrás que organizar la comida «a toda prisa» en el arcén o en el coche.
Lactancia materna
Una madre que da el pecho no necesita muchos accesorios, pero conviene planificar con antelación los lugares en los que podrá hacer una parada tranquila de entre 20 y 30 minutos.
Cada vez son más las gasolineras y las áreas de servicio que ofrecen salas para padres con niños o zonas habilitadas para dar el pecho. Si no las hay, son una buena opción los aparcamientos a la sombra, alejados del tráfico principal.
No se recomienda dar de comer al niño mientras se conduce. Sacar al niño de la silla de seguridad durante el trayecto reduce considerablemente el nivel de seguridad.
Alimentación con leche de fórmula
Preparar el biberón resultará mucho más fácil si, antes de salir, medimos las raciones de leche en los dosificadores.
Es recomendable meter en la bolsa:
- un termo con agua caliente,
- una botella de agua de manantial apta para bebés,
- dos o tres botellas limpias,
- un cepillo para lavárselos,
- una pequeña cantidad de líquido para lavar biberones.
El niño tras ampliar su dieta
Si el pequeño ya come alimentos sólidos, lo mejor es elegir productos que se conserven bien durante el transporte y que no requieran calentarse.
Una buena opción serían:
- mousses de fruta sin azúcar añadido,
- un plátano o una pera cortados en trozos,
- verduras cocidas,
- galletas de maíz para bebés,
- bocadillos para niños mayores.
¿Qué hay que meter en el equipaje de mano?
Lo mejor es preparar una bolsa aparte que se guarde en el habitáculo del coche. En ella deben incluirse:
- un suministro de pañales para todo el día y unos cuantos más,
- dos paquetes de toallitas húmedas,
- pañales desechables para el cambio de pañal,
- un conjunto de ropa de recambio para el niño,
- bodis y calcetines de repuesto,
- una mantita fina o un arrullo,
- una tetina y una tetina de repuesto,
- su peluche favorito,
- botellas, comida y aperitivos,
- bolsitas para pañales usados,
- gel antibacteriano,
- un botiquín básico,
- documentos del niño.
¿Cómo preparar el coche?
Un elemento clave es elegir la silla de coche adecuada. Debe ajustarse a la estatura y al peso del niño, y estar correctamente instalada. Presta también atención al reposacabezas: su función es sujetar de forma estable la cabeza y el cuello.
También conviene organizar bien el espacio. Un organizador que se cuelgue del respaldo del asiento delantero facilitará el acceso a las cosas más necesarias. Si viajas en verano, coloca los parasoles, y en invierno, quítale al niño la chaqueta gruesa antes de abrocharle el cinturón de seguridad.
¿Cómo entretener a un niño durante unas horas de viaje en coche?
Es buena idea preparar entre 5 y 6 actividades breves y irlas proponiéndolas una a una cada varias decenas de minutos. Las siguientes funcionan muy bien:
- libritos con contrastes o que hacen ruido,
- juguetes sensoriales blandos,
- mordedores,
- pegatinas reutilizables para niños mayores,
- obras de teatro radiofónicas y cantos en grupo.
¿Qué hacer cuando un niño empieza a llorar?
Antes de decidir hacer otra parada, conviene comprobar si el niño tiene demasiado calor, si los cinturones de seguridad le aprietan demasiado o si es hora de darle de comer. Si nada de esto funciona, lo mejor es detener el coche en un lugar seguro y dedicarle unos minutos al niño.
Los errores más comunes en el primer viaje
Los errores más comunes son hacer estimaciones demasiado optimistas sobre la duración del trayecto y guardar todos los accesorios en el maletero. En lugar de intentar llegar lo antes posible a tu destino, planifica el viaje con margen de tiempo y ten en cuenta que habrá algunas paradas imprevistas por el camino.
Lista de comprobación antes de salir de viaje
- una silla de coche correctamente instalada,
- el coche con el depósito lleno y los neumáticos revisados,
- paradas programadas cada 2 horas,
- comida preparada, agua y aperitivos,
- bolso de mano en el habitáculo del coche,
- una reserva de pañales y ropa,
- el móvil y el cargador portátil están cargados,
- Los documentos del niño y el botiquín a mano.
La clave está en una buena organización
Un viaje largo con un niño no requiere un plan perfecto, sino una organización bien pensada. Recuerda que la seguridad y la comodidad de todos los pasajeros son lo más importante, y que hacer una parada adicional es algo natural en un viaje en familia.